...debatir es público, enojarse es privado... Debatir y boxear son un gran trabajo mental, es…
«El boxeador y el espejo…»
El boxeador y el espejo, una encrucijada estructural que lo define: la agresividad humana.
El cuerpo del boxeador es sacralizado y formado para construirse en un arma. Pelea para no ser vencido por su rival, con el cual, se identifica, como un espejo; situación tramposa por qué al mismo tiempo que golpea es golpeado. El cuerpo como arma finalmente resulta en agresión contra el propio cuerpo.
«El boxeador y el espejo…»
