...debatir es público, enojarse es privado... Debatir y boxear son un gran trabajo mental, es…
«Amor, odio, transferencia y boxeo»
…Un vínculo que se repite; que es una puesta en escena del mundo interior…
El boxeo no crea la transferencia, la descubre. En las personas de boxeo, no solo en los peleadores, hay una relación objetal, sujeto-objeto, por lo tanto, adquiere importancia la significación que le otorguemos al rival de turno, muchas veces éstos pueden representarnos transferencialmente por sus actitudes, por su historia, por edad y muchas e inimaginables razones a figuras del pasado, figuras paternas o filiales, despertando así sentimientos inconscientes, en relación a la dualidad amor-odio ambivalente en todos nosotros.
«Amor, odio, transferencia y boxeo». No puedes volver a hacer eso en el ring otra vez. Vol. 5 colección sepan cuantos.
