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«La posición que tenemos»

…a orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos. Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós. Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor. Así manda la tradición, entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.
Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoje los pedacitos y los incorpora a su arcilla…

Que un niño se vuelva hijo no tiene que ver sólo con la relación con los padres, también habla de los recursos que tiene ese niño, porque nuestra posición de hijo es lo que cuenta.

El niño es un investigador y como investigador puede producir teorías.

«La posición que tenemos»

Esta Serpentina tiene boronas de: Ventana sobre la memoria de Eduardo Galeano.

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